Las cartas que nadie quiere
Órale, compas, resulta que México mandó unas cartas a EE.UU. hablando del trato a los migrantes en los operativos del ICE, pero parece que los americanos no quieren saber nada del asunto. A mí me late que es como cuando mi compadre intenta hablar con su suegra sobre el fútbol: nadie quiere escuchar. Seguro es porque les duele la verdad, no manches.
Pues, igualito que cuando mi vecina intenta hablar con el dueño del changarro sobre el precio de los tortillas, Mexico está tratando de hacerse escuchar, pero parece que EE.UU. está sordo. No me lo van a contar a mí porque yo ya sé que es un tema delicado, pero a mí me parece que es como cuando los niños no quieren hacer su tarea: simplemente la ignoran. ¿Será que los americanos están esperando a que alguien más se encargue del problema?
Eso me recuerda a cuando mi tío intentó hablar con el alcalde sobre el bache en la calle principal: nadie se dignó a responder. ¿Será que las cartas de México están destinadas a acabar en el cesto de la basura, como las promesas de campaña de algunos políticos? ¿Qué pasará ahora, compas? ¿Alguien se dará cuenta de que el problema sigue ahí, igual que el bache en la calle? ¿O simplemente seguirán ignorándolo? ¿Qué onda, compas, qué creen ustedes?