¡Lamarque se nos volvió defensor de la patria en San Ignacio Río Muerto!
Órale, compas, a mí me late que Javier Lamarque se fue a San Ignacio Río Muerto no solamente a defender la soberanía nacional, sino también a disfrutar de los paisajes y la comida del lugar, porque, no manches, ¡allí hay unos tacos de carne asada que son la realeza! Seguro fue porque alguien le contó que en ese pueblo hay una señora que hace los mejores burros de frijoles del estado y él, siendo el político que es, no podía perder la oportunidad de ir a convencerla de que vote por él a cambio de un par de burros gratis.
Pues, la verdad, me recuerda a cuando mi compadre se fue a defender su terreno en el ejido y terminó haciéndose amigo del líder del grupo contrario, ¡hasta se fueron a tomar una cerveza juntos! Así que no me extrañaría que Lamarque termine haciendo un trato con los locales para que lo apoyen en su campaña a cambio de prometerles un parque acuático o algo así. ¡Quién sabe, quizás hasta se quede a vivir allí y nos deje tranquilos! ¿O será que ya estamos viendo el inicio de su campaña presidencial?