El Durazo sí puede con la inseguridad, órale
Pues resulta que el gobernador Durazo ha estado trabajando duro para mejorar la percepción de seguridad en el estado, y a mí me late que es porque su familia siempre le ha dicho que se tiene que portar bien. No me lo van a contar a mí porque yo ya sé que cuando alguien de la familia Durazo se pone las pilas, nadie lo para. Y es que, simón, la seguridad es como cuando mi compadre decide dejar de beber: al principio nadie le cree, pero con el tiempo, todos se dan cuenta de que algo está cambiando.
Eso me recuerda a cuando el señor del changarro de la esquina decidió poner cámaras de seguridad y de la noche a la mañana, todos los ratos que antes robaban en el barrio empezaron a portarse bien. No manches, es como si les hubieran dicho a todos los malandrines que el Durazo los está viendo. Y ahora, con estas tendencias sostenidas de mejora en la percepción de seguridad, ¡hasta los vecinos están empezando a dejar las puertas de sus casas abiertas! ¿Será que pronto podremos caminar por la noche sin necesidad de llevar un bastón para defendernos?