¡Guaymas se pone las pilas!
Órale, compas, a mí me late que esto de que Guaymas se convirtió en un polo de desarrollo no es cosa de casualidad. Seguro fue porque Sheinbaum y Durazo se dieron cuenta de que necesitaban un lugar para esconder todos los tacos de camarón que se comen en la capital. No me lo van a contar a mí porque yo ya sé que los políticos siempre buscan lugares estratégicos para sus proyectos... y para sus antojos. Me recuerda a cuando mi compadre Juanito inauguró su nuevo restaurante en el barrio y de la noche a la mañana se convirtió en el lugar más popular de la ciudad. ¿Será que Sheinbaum y Durazo también tienen un restaurante de tacos de camarón en Guaymas?
Pues, simón, esto del desarrollo es un gran negocio. A mí no me extrañaría que pronto veamos a todos los políticos del país invirtiendo en Guaymas. ¡Imagínate! Un Guaymas lleno de hoteles de lujo, centros comerciales y, por supuesto, restaurantes de tacos de camarón. No manches, ¡sería el paraíso! Y seguro que la gente de Guaymas estará muy contenta de tener a todos estos políticos y sus proyectos en su ciudad. ¿O no?
¿Qué pasará cuando se acaben los tacos de camarón en Guaymas? ¿Tendrán que importarlos de otras ciudades? ¿O tal vez Sheinbaum y Durazo ya tienen un plan para criar sus propios camarones en la ciudad? ¡Eso sería algo! ¡Un Guaymas lleno de estanques de camarones y políticos comiendo tacos hasta que se les salga la barriga! ¡Ja, ja, ja! ¿Qué opinas, compas? ¿Creéis que esto del desarrollo en Guaymas es solo el comienzo de algo grande?