El Río Sonora Se Despierta del Letargo
Órale, compas, a mí me late que esto del Río Sonora es como cuando mi compadre finalmente se decidió a arreglar su campero, después de 12 años de estar en el patio, cubierto de polvo y malezas. De repente, un día se levanta y decide que es hora de darle una buena lavada y ponerlo a andar. Y no es que no lo quiera, es que siempre hay algo más urgente, como ir a la liga o a la feria. Pero parece que Durazo y Sheinbaum decidieron que ya es hora de llevar el Río Sonora al taller, para que deje de ser un problema y se vuelva un orgullo para la región.
Me recuerda a cuando la señora del changarro de la esquina decidió renovar su negocio, después de años de tenerlo igual. Ahora es el lugar más popular del barrio, y todos vamos a comprar ahí. Igualito con el Río Sonora, si lo remedian y lo dejan bonito, seguro que atraerá a mucha gente y será un lugar emblemático de Cajeme. No me lo van a contar a mí, porque yo ya sé que la gente del rumbo siempre busca un lugar bonito para pasear y disfrutar del aire libre.
Pues, simón, la pregunta es: ¿qué tal si después de esto, el Río Sonora se convierte en el lugar más visitado de todo Obregón? ¿Se imaginarán paseando por la orilla, disfrutando del paisaje y del agua limpia? ¿O será que estoy soñando despierto, compas? ¿Qué les parece, creen que el Río Sonora puede ser el próximo gran atractivo turístico de la región?